
La vida salvaje de la Montaña Cantábrica
Observación
y safari
Sumérgete en la naturaleza,
la interacción entre especies y
su comportamiento en libertad.
-
Montaña de Riaño
y cordillera Cantábrica. - Finales de julio a finales de abril
- 1 a 3 personas por guía.
-
Distancia especie
400–1000 m - Teleobjetivos de 500–600 mm con multiplicador 1.4x.
- Amanecer y atardecer.
- Media (alta montaña, temperaturas frías).
- Fotografía y Observación
Esta actividad consiste en esperas de mañana y tarde en localizaciones desde las que es posible avistar a los lobos a distancias variables que van de 400 a 1000 m, y que permiten obtener fotografías de calidad utilizando lentes de grandes aumentos . Estas imágenes muchas veces consiguen reflejar escenas de gran valor documental, como se puede ver en numerosas producciones y películas de lobos filmadas en la Montaña de Riaño con nuestra colaboración.
Es una actividad complementaria a los hides, ideal para quienes buscan comprender el comportamiento natural del lobo. Estas salidas se realizan con un enfoque ético, priorizando el bienestar de la especie y la mínima interferencia.
La actividad se realiza preferentemente desde finales de julio hasta mediados de noviembre.
Durante este periodo, las manadas de lobos cuentan con la presencia de los jóvenes del año, lo que aumenta el número de individuos y, por tanto, las posibilidades de observación.
En el verano los lobeznos aún se distinguen fácilmente de los adultos y suelen ser más activos jugando entre ellos. En otoño e invierno, los lobos presentan su característico pelaje espeso, lo que aporta un mayor atractivo y espectacularidad a las fotografías.
En la Montaña de Riaño se han producido buenas oportunidades de observación de oso en los últimos años y es de esperar que esto siga ocurriendo dado que la población en este Parque Regional está claramente en ascenso. Sin embargo, las mejores zonas de observación se sitúan en el occidente de la cordillera Cantábrica, por lo que habitualmente nos desplazamos a otros espacios naturales para trabajar en esta especie.
El oso pardo cantábrico utiliza distintos hábitats de montaña (hayedos y robledales, matorrales de arándanos, praderas de altura y áreas con frutales silvestres) según la época del año y la disponibilidad de alimento. Por ello, seleccionamos en cada salida los lugares más adecuados para maximizar las posibilidades de observación de la especie, siempre con respeto y manteniendo la distancia.
Para disfrutar de esta actividad se recomienda el uso de un telescopio. No obstante, en ocasiones los osos pueden aparecer en localizaciones más cercanas, y es posible conseguir imágenes de calidad utilizando lentes de gran aumento (por ejemplo, un 600 mm con multiplicador 1.4x). Sin embargo, lo habitual es que las distancias sean demasiado grandes para la fotografía. Si estás interesado en aprovechar oportunidades puntuales para fotografiar osos, te recomendamos mantener un contacto regular con el equipo de Aveshide para recibir información actualizada.
Generalmente, se trata de una actividad que se desarrolla en montaña, por lo que aconsejamos el uso de ropa de abrigo en varias capas para mantener el calor. También es recomendable vestir con colores apagados y oscuros (negros, verdes) que se integren fácilmente con el entorno.
Combina esta experiencia
- Montaña de Riaño y áreas del occidente cantábrico
- Abril a junio y de mediados de agosto a octubre.
- 1 a 6 personas.
-
Distancia especie
400–1000 m - Teleobjetivos de 500–600 mm con multiplicador 1.4x
- Mañana y tarde.
- Baja-media (trayectos por caminos de montaña).
- Fotografía y Observación
La población de oso pardo cantábrico ha crecido de forma rápida en la última década haciendo posible su observación con un alto porcentaje de éxito en determinadas épocas del año. Las mejores épocas de observación son la primavera y el verano-otoño.
La observación se hace siempre de ladera a ladera, utilizando puntos de observación autorizados y ordenados por la administración de los espacios naturales, que se sitúan a distancias variables de los montes más utilizados por los plantígrados, pero que muchas veces son distancias en torno a 800-1000 m, incluso mayores.
El oso se mueve por las montañas de Riaño y la Cordillera Cantábrica durante todo el año, excepto en la temporada invernal. Las mejores épocas para su observación son de abril a principios de junio, cuando, tras salir del letargo, los animales están muy activos en la búsqueda de alimento y en el celo; y de mediados de agosto a octubre, cuando los osos se preparan para la hibernación y acuden con regularidad a los frutales o a los bosques de hayas en busca de comida.
En la Montaña de Riaño se han producido buenas oportunidades de observación de oso en los últimos años y es de esperar que esto siga ocurriendo dado que la población en este Parque Regional está claramente en ascenso. Sin embargo, las mejores zonas de observación se sitúan en el occidente de la cordillera Cantábrica, por lo que habitualmente nos desplazamos a otros espacios naturales para trabajar en esta especie.
El oso pardo cantábrico utiliza distintos hábitats de montaña (hayedos y robledales, matorrales de arándanos, praderas de altura y áreas con frutales silvestres) según la época del año y la disponibilidad de alimento. Por ello, seleccionamos en cada salida los lugares más adecuados para maximizar las posibilidades de observación de la especie, siempre con respeto y manteniendo la distancia.
Para disfrutar de esta actividad se recomienda el uso de un telescopio. No obstante, en ocasiones los osos pueden aparecer en localizaciones más cercanas, y es posible conseguir imágenes de calidad utilizando lentes de gran aumento (por ejemplo, un 600 mm con multiplicador 1.4x). Sin embargo, lo habitual es que las distancias sean demasiado grandes para la fotografía. Si estás interesado en aprovechar oportunidades puntuales para fotografiar osos, te recomendamos mantener un contacto regular con el equipo de Aveshide para recibir información actualizada.
Generalmente, se trata de una actividad que se desarrolla en montaña, por lo que aconsejamos el uso de ropa de abrigo en varias capas para mantener el calor. También es recomendable vestir con colores apagados y oscuros (negros, verdes) que se integren fácilmente con el entorno.
Combina esta experiencia
Ambos destinos
1 persona
240€
Montaña de Riaño
2 o más personas
150€
/persona
Precio
Somiedo/Asturias
2 o más personas
180€
/persona
- Montaña de Riaño (zonas de praderas y márgenes de arroyos)
- Julio a diciembre, con posibilidad de buenos avistamientos en primavera.
- 1 a 4 personas por guía.
-
Distancia especie
20–60 m - Teleobjetivos de 300–500 mmTeleobjetivos de 500–600 mm con multiplicador 1.4x.
- Mañanas y tardes.
- Baja (actividad desde vehículo y pequeños recorridos a pie).
- Fotografía y Observación
La actividad se desarrolla buscando este felino en los pastos de hierba de la montaña de Riaño, donde suele cazar.
Principalmente nos moveremos en coche, aunque haremos pequeños recorridos andando, no exigentes a nivel físico.
Considerando las distancias a las que podríamos encontrar a estos animales, se aconsejan ópticas de 300 mm a 600 mm.
Las mejores épocas para esta actividad son desde el mes de julio, tras la siega hasta el invierno. También se puede observar en noviembre y diciembre, aunque en ocasiones se consiguen buenos resultados en algunas fases tempranas de la primavera.
En la Montaña de Riaño se han producido buenas oportunidades de observación de oso en los últimos años y es de esperar que esto siga ocurriendo dado que la población en este Parque Regional está claramente en ascenso. Sin embargo, las mejores zonas de observación se sitúan en el occidente de la cordillera Cantábrica, por lo que habitualmente nos desplazamos a otros espacios naturales para trabajar en esta especie.
El oso pardo cantábrico utiliza distintos hábitats de montaña (hayedos y robledales, matorrales de arándanos, praderas de altura y áreas con frutales silvestres) según la época del año y la disponibilidad de alimento. Por ello, seleccionamos en cada salida los lugares más adecuados para maximizar las posibilidades de observación de la especie, siempre con respeto y manteniendo la distancia.
Para disfrutar de esta actividad se recomienda el uso de un telescopio. No obstante, en ocasiones los osos pueden aparecer en localizaciones más cercanas, y es posible conseguir imágenes de calidad utilizando lentes de gran aumento (por ejemplo, un 600 mm con multiplicador 1.4x). Sin embargo, lo habitual es que las distancias sean demasiado grandes para la fotografía. Si estás interesado en aprovechar oportunidades puntuales para fotografiar osos, te recomendamos mantener un contacto regular con el equipo de Aveshide para recibir información actualizada.
Generalmente, se trata de una actividad que se desarrolla en montaña, por lo que aconsejamos el uso de ropa de abrigo en varias capas para mantener el calor. También es recomendable vestir con colores apagados y oscuros (negros, verdes) que se integren fácilmente con el entorno.
Combina esta experiencia
- Montaña de Riaño y Parque Nacional de los Picos de Europa.
- Mediados de noviembre a mediados de diciembre.
- 1 a 4 personas por guía.
-
Distancia especie
10–30 m - Teleobjetivos de 300–400 mm.
- Mañanas con luz suave.
- Media (acceso a zonas altas).
- Fotografía y observación
La observación y fotografía del rebeco cantábrico es posible durante la mayor parte del año. Fascinante es el celo de estos animales cuando los machos se disputan los harenes de hembras en laderas empinadas a gran altitud, muchas veces cubiertas de nieve.
En esta actividad es posible fotografiar a los animales a corta distancia, mientras se comportan de modo totalmente natural y de forma completamente ajena al observador.
Aunque se puede observar esta especie durante todo el año, la época de mayor interés se centra en las semanas de mediados de noviembre a mediados de diciembre, cuando tiene lugar el celo.
Se combinan diferentes localizaciones en la Montaña de Riaño y en el Parque Nacional de los Picos de Europa, buscando a los animales entre las laderas y los valles. La atmósfera y el paisaje de montaña alrededor de los animales contribuyen a imprimir carácter y un atractivo especial a las imágenes, que se conservarán como un recuerdo imborrable en la memoria del fotógrafo.
Los encuentros se producen a corta distancia, en ocasiones a solo 10-15 m, ¡e incluso menos! Recomendamos ópticas entre 200 mm y 500 mm (y ópticas más cortas para capturar el maravilloso paisaje).
Esta actividad se realiza en montaña y principalmente en invierno, por lo que se aconseja vestirse por capas, con un primer estrato térmico y caliente.
Combina esta experiencia
- Montaña de Riaño y Parque Nacional de los Picos de Europa.
- Mayo a Septiembre
- 1 a 4 personas por guía.
- Aves muy confiadas a pocos metros
- Teleobjetivos de 300–400 mm.
-
Mañana y tarde 7:00-13:00
15:00-21:00 - Media (caminatas cortas;acceso en vehículo autorizado).
- Fotografía y observación
Excursión que se realiza en el interior del Parque Nacional de los Picos de Europa por encima de los 2.200 m de altitud (actividad autorizada por el Parque Nacional). El acceso a la zona de fotografía requiere un trayecto a pie, que por lo general resulta cómodo y nunca demasiado largo.
Las aves en esta zona son muy confiadas, por lo que la fotografía se realiza mediante esperas, dejando que las aves se acerquen al observador de forma espontánea.
Nos enfocaremos en la búsqueda de acentor alpino, gorrión alpino, treparriscos y chova piquigualda. A lo largo de nuestra experiencia en la zona también se han fotografiado otras especies como collalba gris, quebrantahuesos, armiño y rebeco.
La salida es posible desde mayo hasta septiembre. Sin embargo, la abundancia de nieve y la climatología condicionan el acceso y las posibilidades de moverse por la zona de fotografía, por lo que habitualmente esta actividad es viable a partir de finales de mayo o primeros de junio.
Las aves alpinas habitan las cumbres más elevadas y aisladas del Parque Nacional de los Picos de Europa, en zonas de alta montaña caliza por encima de los 2.200 m. Son aves que viven en áreas donde no perciben al ser humano como amenaza, por lo que no rehuyen nuestra presencia y se comportan de forma natural a pocos metros del observador.
Esto hace que la experiencia sea intensa, emocionante y espontánea, y totalmente diferente cada día. La actividad combina paisaje de alta montaña, fauna emblemática y oportunidades excepcionales de fotografía.
Aves muy confiadas, observables a pocos metros. Teleobjetivos recomendados: 300–400 mm; algunas especies más esquivas pueden requerir 500–600 mm.
El esfuerzo físico es moderado, ya que se accede caminando por un sendero cómodo y no demasiado largo; en algunas temporadas puede haber nieve y se necesitan raquetas.
- Junio es el mes clave para la fotografía del gorrión alpino, ya que esta especie se desplaza a zonas aún más elevadas justo después de terminar la crianza de los pollos, a primeros de julio.
- El treparriscos es una de las especies más complicadas de fotografiar debido a su carácter nervioso y al tipo de hábitat que utiliza (pedrizas y paredes rocosas), pero en general se obtienen buenos resultados desde junio hasta septiembre, cuando permanecen en las zonas de cría tanto los adultos como los jóvenes del año.
- El acentor alpino y la chova piquigualda están presentes a lo largo de todo el año.
- La recuperación del quebrantahuesos en Picos de Europa está permitiendo que su presencia sea cada vez más habitual, siendo posible fotografiar algunos ejemplares en vuelo, a veces a escasa distancia.
Combina esta experiencia
- Montaña de Riaño, altitudes 1.800m –2.000 m.
- Finales de abril a finales de julio.
- 4–6 personas
- 5–30 m.
- Teleobjetivos de 300–400 mm.
- Mañana 7:00–13:00h y tarde 15:00–21:00h.
- Media (caminatas cortas; acceso en vehículo autorizado).
- Fotografía y observación
Esta experiencia combina desplazamiento en 4×4 con cortas caminatas y esperas fotográficas en hides portátiles, permitiendo capturar aves en su hábitat natural y dentro del paisaje de montaña. El acceso a estos puntos es a pie, pero en general resulta sencillo y corto.
Las principales especies que buscaremos son: roquero rojo, ruiseñor pechiazul, mirlo capiblanco, collalba gris, bisbita alpino, bisbita campestre, escribano montesino y curruca zarcera.
La época para esta actividad es desde finales de abril hasta finales de julio.
- En abril se puede fotografiar al bisbita alpino en su mejor plumaje nupcial, cuando los adultos lucen un tono anaranjado o asalmonado en las partes inferiores.
- Los pechiazules se pueden fotografiar cantando desde lo alto de los piornos o de rocas con líquenes, preferentemente en mayo y junio, coincidiendo a partir de mediados-finales de mayo con la floración del piorno serrano u oromediterráneo.
- El roquero rojo se instala en la zona para anidar entre mediados y finales de mayo, con grandes variaciones de unos años a otros. Se puede fotografiar desde esa fecha hasta mediados de julio.
- El mirlo capiblanco es una de las especies más crípticas de la zona, pasando totalmente desapercibido la mayor parte del tiempo. Increíblemente, es capaz de nidificar en la zona a partir de abril, incluso cuando toda la montaña puede parecer cubierta de nieve. La mejor época para fotografiarlo va de principios de mayo a mediados de junio.
Las aves subalpinas nidifican en valles y laderas entre 1.800 y 2.000 m de altitud en la Montaña de Riaño, donde las buscaremos entre rocas cubiertas de líquenes y grupos de piornos. La luz de mañana y tarde realza la belleza de las aves y el paisaje. Las variaciones climáticas y la presencia de nieve condicionan la actividad; cada jornada es única.
La presencia de nieve y la climatología durante el invierno y la primavera condicionan el acceso a esta zona de fotografía. Sin embargo, a partir de finales de abril o principios de mayo suele ser posible llegar en todo-terreno a la zona más alta. Por ello, recomendamos contactar con tiempo nuestra oficina para organizar de la mejor forma posible las salidas en estas fechas.
La excursión se realiza con un máximo de 4-6 personas por guía, el esfuerzo requerido para esta actividad no es excesivo, pero tendremos que caminar por montaña; por lo tanto, se requiere un buen estado físico.
Para la fotografía se aconseja el uso de teleobjetivos a partir de 300 mm.
Combina esta experiencia
Experiencias guiadas
Guías biólogos y naturalistas con años de experiencia.
Compromiso
Experiencias certificadas por su sostenibilidad y su contribución a la conservación.
Hábitats clave
Acceso a localizaciones seleccionadas por su alta probabilidad de avistamientos, donde los mamíferos muestran su comportamiento natural.
El complemento perfecto para las vivencias/encuentros en hide
Reservas
Tarifas
Lobo Ibérico
1 Persona
240€
/salida
2 o más personas
150€
/persona
Oso Pardo
Montaña de Riaño
150€
/persona
Mínimo 2 personas por salida
Somiedo
Asturias
180€
/persona
Mínimo 2 personas por salida
1 Persona
240€
Montaña de Riaño
y Somiedo/
Asturias
Gato Montés
2 o más personas
150€
/persona
1 Persona
240€
/salida
Salida de media jornada con traslado
Rebeco Cantábrico
2 o más personas
150€
/persona
1 Persona
240€
/salida
Salida de media jornada con traslado
Safari Aves Alpinas
2 o más personas
180€
/persona
1 Persona
240€
/salida
Salida de media jornada con traslado
Safari Aves alta montaña
2 o más personas
150€
/persona
1 Persona
240€
/salida
Salida de media jornada con traslado
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